viernes, 22 de febrero de 2013

Mi noche




Ya podéis llamar a la noche.
Que acuda hambrienta y con todos los vientos, envuelta de lágrimas y horrores, que traiga cuchillos y apague las hogueras, que libere los gritos, que no cese en su lluvia un instante, que ciegue mis golpes y no deje un poro sin su herida. No quiero treguas con ella. Quiero la plenitud de su furia contra mi pecho. No voy a darle descanso. Espero sus ojos en blanco insaciables de sangre en mi estómago. No voy a entregarme ni a rendirme. No va a vencer a mi noche.
Seré otro cuando amanezca, quizás otro, quizás yo.


Escucho: MAX RICHTER – Sarajevo.